Un día genial, en mi cruzada pro-blokart, he arrastrado a Begoña, su estupendo Jordi, y el hijo de ambos, Lluc, aunque aún es pequeñito, dos años, para esto pero nunca es demasiado pronto para ir enamorándose de un deporte y más si se trata de éste.
Seré breve, más que nada porque antes he estado casi media hora escribiendo y los de WordPress me han jugado una mala pasada, toda mi inspiración se ve anulada ante la adversidad de los elementos y misterios de la informática porque del post de antes ha quedado el título.
Nada más llegar he saludado a Tolo, me ha dicho “soy Javier”, pero me da lo mismo, son dos tipos fantásticos, luego ha aparecido el verdadero Tolo y se ha llevado a Ninioviento en un biplaza mientras me decía “tú síguenos”, lo cual ha sido difícil porque aunque tengo lastre corporal, ellos eran dos, así que seguir a alguien que tienes detrás y sin retrovisores, se me hacía raro pero más o menos he cogido el truco, lo básico es no ponerte de cara al viento, te paras… (un momento que guardo esto porque si me vuelve a pasar lo de antes me suicido… ya), y algo importante, de ahí el título de este post, es difícil, pero puedes volcar, y si lo haces, NO PASA NADA, te caes, nada más, pero… por qué me he caído? PUES PORQUE SOY IDIOTA, veamos, si la rueda trasera izquierda comienza a elevarse, hay que hacer contrapeso y “soltar cuerda”, qué he hecho yo? Pues todo lo contrario, agarrarme fuerte del cabo y poner cara de actriz de cine mudo mientras me apartaba de la rueda “uy, que viene”, y ploff. Pero en serio, no pasa nada, humillante… Sí.
Después he cambiado al biplaza con mi hijo y lo hemos pasado en grande, he comprendido que los giros cerrados te ayudan a no perder velocidad y además te dan un subidón impresionante, y sobre todo, esa sensación, el aire en la cara, mirar hacia arriba y ver la vela contra el cielo, lástima que hay que mirar hacia delante, porque me hubiera quedado un buen rato así.
Gracias Tolo, gracias Javier, cada día nos gusta más.
Aquí os dejo un par de fotitos…
”Tuotraizquierda” con su hijo, Víctor, apasionándose por momentos…

No comments yet
Feed de los comentarios de este artículo